En resumen
- No borre los mensajes ni bloquee sin antes preservar la conversación.
- Las capturas ayudan, pero pueden ser impugnadas.
- La certificación pericial acredita remitente, fecha y contenido.
- Si el acoso llega desde varios números, el informe puede relacionarlos.
Qué hacer desde el primer mensaje
- No responda con insultos ni amenazas: su parte de la conversación también forma parte de la prueba.
- No borre nada, ni siquiera lo que le resulte doloroso de conservar.
- Desactive los mensajes temporales en ese chat, si estaban activados.
- Guarde audios, fotos y vídeos recibidos.
- Anote fechas y circunstancias de llamadas o hechos que no queden por escrito.
¿Bloquear o no bloquear?
Su bienestar es lo primero. Bloquear no borra la conversación existente, pero conviene preservarla antes con asesoramiento. Si el acosador cambia de número tras el bloqueo, esa secuencia también puede tener valor. Vea el supuesto práctico ficticio n.º 5.
Qué acredita el peritaje
- Que los mensajes existen en su dispositivo y no han sido alterados.
- El número y la cuenta de origen, y la fecha y hora de cada mensaje.
- Mensajes eliminados para todos, si los hubo, y cuándo.
- Coincidencias técnicas entre mensajes de distintos números, por ejemplo archivos idénticos.
Identificar a la persona que está detrás de un número concreto puede requerir que el juzgado solicite datos a la operadora. El perito explica qué aportan los datos técnicos y dónde están sus límites.
Si el caso es urgente
Si teme que los mensajes desaparezcan, podemos preservarlos de inmediato mediante teleperitación, sin esperar a una cita presencial.