En resumen
- WhatsApp permite usar la misma cuenta en el móvil y en varios dispositivos vinculados.
- Una sesión olvidada en un ordenador compartido la puede usar otra persona.
- El peritaje analiza qué dispositivos estaban vinculados y la actividad de cada uno.
- La autoría de la persona la valora el juez, junto con el resto de pruebas.
Cómo funcionan los dispositivos vinculados
Para vincular WhatsApp Web o la aplicación de escritorio hay que escanear un código QR con el teléfono. A partir de ahí, ese ordenador puede enviar y recibir mensajes aunque el móvil esté en otro lugar. En la lista de dispositivos vinculados del teléfono aparecen las sesiones y su última actividad.
Qué puede analizar el perito
- La lista de dispositivos vinculados y su actividad, en el teléfono.
- Registros del ordenador: navegador, aplicación de escritorio, sesiones de usuario y horarios de uso.
- La coherencia entre la hora de los mensajes y la actividad de cada dispositivo.
- Otras fuentes aportadas legalmente, como registros de acceso de una empresa.
Según la versión de la aplicación y los dispositivos disponibles, estos datos pueden ser concluyentes o solo indiciarios. El informe debe decir con claridad qué grado de certeza alcanzan.
Un ejemplo ficticio
En el supuesto práctico n.º 2 verá cómo el origen en un dispositivo vinculado abre una hipótesis alternativa, y cómo otros datos la matizan.
Si cree que alguien usa su WhatsApp
- Revise en Ajustes › Dispositivos vinculados las sesiones abiertas.
- Antes de cerrarlas, si va a denunciar, consulte con un perito: su existencia es una prueba.
- Active la verificación en dos pasos de WhatsApp.