En resumen
- Los mensajes de WhatsApp se admiten en la jurisdicción social.
- Si la otra parte los niega, la pericial es la vía para acreditarlos.
- Los plazos laborales son cortos: conviene preservar la prueba cuanto antes.
Casos habituales
- Despidos comunicados o anticipados por mensaje.
- Horas extra y jornada reconocidas o encargadas por chat.
- Acoso laboral, instrucciones humillantes o presiones.
- Grupos de empresa con órdenes, turnos o cambios de condiciones.
- Competencia desleal o fuga de información por WhatsApp.
Si es trabajador
Conserve el teléfono donde recibió los mensajes, aunque sea el suyo personal, y no salga de los grupos de empresa sin preservarlos antes: al salir puede perder acceso a mensajes posteriores. Si el móvil es de empresa y debe devolverlo, hable con su abogado antes de entregarlo.
Si es empresa
El acceso a las comunicaciones de un trabajador está limitado por su derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones. Antes de revisar un dispositivo, conviene contar con asesoramiento jurídico y con una política de uso previa y conocida. El perito documenta la adquisición para que la prueba no se anule por el modo de obtenerla.
Exportaciones del chat: cuidado
Es frecuente aportar la exportación «.txt» de un grupo de trabajo. Es un texto editable y fácil de impugnar. Vea cómo puede volverse en contra en el supuesto práctico ficticio n.º 3.